A diferencia de muchos otros juegos deportivos, los juegos de confianza y cooperación no se centran en la competición y la rivalidad, sino en la asociación. Se plantea una tarea para que los jugadores la resuelvan juntos. Para ello, son necesarios los acuerdos, las deliberaciones conjuntas y la confianza en el grupo.
Muchos de estos juegos cooperativos ya se pueden practicar con los niños en el jardín infantes y en la escuela primaria. Asimismo los juegos y ejercicios de grupo también son adecuados para el trabajo con jóvenes y con adultos para reforzar la cooperación y mejorar la comunicación entre las personas. Algunos de los juegos requieren poco espacio y pueden también jugarse en el aula, etc.